Por María Eva Guevara
Un basural no controlado ambientalmente crece en el pedemonte de Chacras de Coria. La alerta la dieron un grupo de ciclistas y vecinos de Chacras el pasado 4 de febrero, el mismo día que lo descubrieron a 2 km y medio al oeste por la calle que va al Puesto El Peral. Grande fue la sorpresa de los deportistas cuando al entrar a uno de los circuitos de bicicleta que llaman “el Mickey” se encontraron con el nuevo paisaje de la cerrillada forjado en un socavón por el ir y venir de los camiones de la Municipalidad de Luján de Cuyo.
Las fotos que llegaron a Correveidile fueron sacadas ese día poco antes del medio día y se corresponden con el terreno privado en el que la Municipalidad vuelca los residuos de los jardines de Chacras de Coria y La Puntilla. Según el responsable de Servicios Públicos, Roberto Solorza, este vertedero existe desde hace más de veinte años pero no es depósito final de residuos domiciliarios sino de la basura de los parques y jardines que se recoge a diario –de lunes a lunes- desde el 9 de diciembre.
Ingresan al predio al menos diez camiones por día lo cual da una idea del volumen acumulado. Y pese a lo consignado por la autoridad municipal, lo arrojado no es exclusivamente “basura verde”. Está todo mezclado, tal como los vecinos lo sacan a la calle, incluyendo todo tipo de descartes desde colchones, sillas, o una vieja impresora. Es más, según los testigos denunciantes también ingresan otros vehículos privados a arrojar residuos a ese espacio que para colmo ha sido desmontado y despojado de la jarilla y demás plantas autóctonas.
El lugar ya es un foco de contaminación. De acuerdo a Roberto Solorza el problema ambiental más concreto es el causado por los incendios, que de hecho se han generado y son intencionales. En la opinión del funcionario no hay riesgo de contaminación del suelo por crecidas aluvionales dado que en veinte años los residuos nunca se vieron arrastrados por ese fenómeno. Pero atención, porque el suelo no es consolidado y es un ambiente frágil, no apto para un basural a cielo abierto.
Según varias fuentes que dialogaron con Correveidile el problema de fondo es financiero y se concentra en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos que está en Maipú. En los últimos años Luján recibía un subsidio de la provincia para llevar su basura a dicha planta, pero al terminarse tal beneficio sobre el final de la gestión de Omar Parisi, no se quiso pagar el canon estipulado por cada tonelada vertida. De todos modos, el problema puntual es que no se gestiona adecuadamente el verde de los jardines y se trabaja sin inversión ni adecuado presupuesto. Así es como por un lado con sólo tres camiones las calles de Chacras de Coria aparecen limpias, mientras a nuestras espaldas crece un basural a cielo abierto que no cumple con los mínimos requisitos que estipula la Organización Mundial de la Salud –OMS-. Estos varían según la zona pero al menos hablamos de un relleno sanitario que ha de ser impermeabilizado, con cierre perimetral, donde se realice no sólo la disposición sino también la compactación y tapado diario de residuos y sujeto a controles de gases o líquidos emanados.
De acuerdo a Roberto Solorza, la Municipalidad cumple una o dos veces a la semana con el tapado, y teniendo en cuenta las denuncias de los vecinos, procederán a extremar los controles del lugar, aunque por ahora no es posible hablar ni de separación ni de infraestructura dado el poco tiempo que ha transcurrido desde la asunción del nuevo intendente Carlos López Puelles.

