Apuntes de una elección esperada

Por Dr. Alberto Montbrun
Universidad Nacional de cuyo
alberto.montbrun@gmail.com
El resultado de la elección del pasado domingo 26 fue una sorpresa para todos. Sin embargo, como buen cisne negro, ahora todos pueden explicarlo. La UCR de Mendoza supo ubicarse a tiempo a la derecha de la derecha. No solo acordó con Milei sino que, ya antes, supo absorber a los votantes del PRO y del partido Demócrata con un discurso de orden, pro minero y pro empresarios. La izquierda social demócrata ha desaparecido. Para los comunes, todo sigue igual o peor.
La grieta más viva que nunca
La campaña electoral se erigió desde un primer momento en un plebiscito a favor o en contra de Milei. La primera opción se impuso con total claridad. El propio justicialismo -y el resto de los opositores- planteó como única propuesta “Frenar a Milei”. Perdieron. En los números finos no tanto. Más allá de su derrota electoral, el peronismo con sus diversas vertientes totalizó un número superior al 30% de los votos además de haber ganado en siete provincias, en algunas de ellas con el 50% o más de los votos. Se trata de una porción nada desdeñable del electorado, que permite pensar que está lejos de estar muerto como quiere el gobierno.
La economía no define la elección
Si, ya sé. Todos nos cansamos de escuchar a Pagni, todos los lunes, hablando de la fatal convergencia del aumento del dólar con las caídas electorales. Y evidentemente no es cierto. Convengamos algo: la economía de nuestro país está en una situación deplorable. El indudable y gran logro del gobierno, que ha sido la reducción de la inflación, no impide que -en sus actuales niveles- ésta siga drenando sistemáticamente la capacidad adquisitiva de docentes, empleados formales e informales y jubilados. La economía está estancada desde hace meses. Cierres de todo tipo de empresas y fábricas arrojan al desempleo a miles de personas mes tras mes. Solo los dólares (¿desinteresados?) del amigo americano permitieron sostener la situación. Entonces está claro que no es la economía el principal problema que considera el votante.
La corrupción no interesa demasiado
Tardó poco más de un año en saberse que el gobierno de Milei podría resultar tan corrupto como los anteriores. El caso $Libra, un negociado grosero y evidente, puede haber significado para la pareja gobernante una ganancia cercana a los 100 millones de dólares. La semana anterior a la elección, la jueza de Nueva York, Jennifer Rochon, a cargo de la investigación de las denuncias de inversores en EE UU, rechazó que la nación Argentina estuviera vinculada a la estafa de Libra, pero aseguró que los millonarios ingresos del criptogate podrían pertenecer a Javier Milei, a Karina Milei o a Hayden Davis. Este último, se ha cansado de decir que “una parte de la plata es para argentinos”, así, discretito. Los audios del ex funcionario Diego Spagnuolo, explicando las coimas que reciben los Menem y la hermanísima, no le hacen cosquillas a nadie. Tampoco, en su momento, las denuncias por venta de candidaturas. La promiscua relación de la estrella del mileísmo en provincia de Buenos Aires, José Luis Espert con un reconocido narco apenas si afectó las chances de LLA por un ratito. Aunque notoriamente menguado su poder, la condena de Cristina por corrupción es una anécdota o un martirio heroico para sus votantes. Se entiende. En el fondo, el colectivo social mantiene la convicción de que todos los políticos son exactamente iguales.
El “partido del ballotage” se mantiene
En nuestra política, la expresión “partido del ballotage” fue acuñada por el periodista y consultor Ignacio Zuleta para referirse a la situación que se configura cuando hay segunda vuelta electoral y la suma del voto antiperonista (el partido del ballotage) supera la suma del voto peronista. También como cuando el “partido del ballotage” se configura directamente para la primera vuelta. Así sucedió en 1999, 2015 y 2023. El centro moderado y la derecha se unen y le ganan al peronismo. Ya lo sabía Alfonsín cuando se discutió el Pacto de Olivos. Las elecciones locales de CABA y provincia de Buenos Aires pusieron en peligro la unión LLA – PRO, pero en el caso de las generales del domingo la fisura se superó y el partido del ballotage se mantiene.
La minería tiene licencia social
A pesar de que Mendoza ha llegado a exhibir notables niveles de concientización ambiental, defensa del agua y resistencia a la minería contaminante, es evidente que el resultado electoral muestra que la minería -en general y sin calificativos- ha adquirido en los últimos años con el actual gobernador un elevado nivel de licencia social. O bien que el tema le interesa a muy pocos. Quienes militamos el ambientalismo no debiéramos por eso bajar los brazos, ya que nuestros líderes no parecen demasiado preocupados por el mundo que le van a dejar a sus hijos y no forma parte de la agenda política otro tema importante relacionado: el formidable poder corruptor de las grandes corporaciones mineras. Sobre el tema sugiero “El mal” de Miguel Bonasso (Planeta, CABA, 2011).
El silencio de los ausentes
¿Alguien escuchó, en el medio del alboroto de la elección, el silencio de los ausentes? ¿Importa? Desde el retorno de la democracia hasta el domingo 26, jamás se había producido una abstención electoral tan fuerte en Argentina. En CABA solo votó el 53% de los empadronados, en provincia de Buenos Aires el 60%. El porcentaje de asistencia nacional llegó apenas al 67%, el más bajo en cuarenta años de democracia. Para reflexionar.

