Por Francisco Guerrero
La Policía de aniversario
Aunque el servicio policial se constituyó en nuestro pueblo hace 118 años, cuando en 1908 se inauguró el edificio policial que luego, en 1959, sería rebautizado Comisaría 30 de Chacras de Coria.
El festejo del aniversario contó con la participación de autoridades provinciales, departamentales y numerosos vecinos. La ocasión fue aprovechada por las autoridades para firmar un convenio entre la provincia y el municipio para erradicar aguantaderos delictivos en el departamento.
Funcionarios y vecinos celebraron los 67 años de la comisaría de Chacras
El festejo se hizo en plena calle Viamonte y contó con la participación de autoridades provinciales, departamentales y vecinos. Durante el acto, se firmó un convenio entre la provincia y el municipio para erradicar aguantaderos o bunkers delictivos en el departamento.


“El 20 de abril de 1959, se crea la Comisaría 30° de Chacras de Coria, hasta ese entonces destacamento policial, que dependía de la Comisaría 11°”, comentó el subcomisario Gabriel Romero, a cargo de la sede ubicada sobre Viamonte y Larrea, que presidió los actos por el 67 aniversario de la dependencia.
Integrantes del centro tradicionalista Caballerizas Don Aquiles, entregaron una placa recordatoria por el 67° aniversario de la entidad. En la oportunidad, el oficial Martín Carrizo, que próximamente pasará a retiro, fue reconocido por su destacada labor en la dependencia.

Tras el acto, Romero recordó que la comisaría funcionó frente a la plaza departamental, en la calle Italia, luego en la calle Larrea, “después en la calle Víctor Delhez, donde cumplí funciones en 2006. Estuvo allí hasta el 2007, cuando finalmente se mudó al edificio actual”.
Romero se mostró muy conforme por la tarea que desarrolla el equipo a su cargo y agradeció a la comunidad por el apoyo que recibe diariamente.
“Somos un gobierno de tolerancia cero ante el delito y de máxima firmeza frente al delincuente. Nuestra presencia en este aniversario es un símbolo de ese acompañamiento constante hacia la institución”, aseguró la ministra de Seguridad Mercedes Rus. Agradeció a los integrantes de la comisaría liderada por el subcomisario Romero. También agradeció a los vecinos por el trabajo que hacen actualmente junto a Milagros Suárez, directora de Participación Comunitaria. “Siempre digo que el policía es el vigilador 24/7, pero el vecino muchas veces es también un vigilante porque conoce lo que pasa en su barrio, en la casa de al lado, por eso es tan importante esa interacción, entre la comisaría, la jurisdicción y la comunidad”.
El intendente Allasino, por su parte, puso en valor el trabajo de los policías. “Me toca hablar en representación de los vecinos de Luján, quiero reconocer la tarea que llevan adelante todos los días. Ustedes diariamente están en la calle, exponiendo su integridad para proteger a los ciudadanos de bien. Para ustedes, mi más profundo agradecimiento en nombre de toda la comunidad”.
Erradicación de aguantaderos
Durante el evento, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, firmó un convenio con el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, para incorporar al departamento al Programa de Intervención Administrativa sobre Inmuebles con fines de Seguridad Pública y Ciudadana. Rus explicó el alcance de la medida y la vinculó directamente con la seguridad en los barrios. El programa busca agilizar los procesos del Estado para intervenir inmuebles vinculados al delito, permitiendo acciones rápidas como el tapiado o la demolición sin vulnerar los derechos de propiedad de los titulares.
“Queremos poner un límite a los lugares abandonados que terminan convertidos en bunkers de droga o aguantaderos donde los delincuentes esconden objetos robados”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que este tipo de intervenciones impacta de manera directa en la vida cotidiana. “Tapiar una casa abandonada o demoler una propiedad en ruinas no es solo una medida urbanística, es una acción directa de seguridad pública. Protegemos al titular, pero sobre todo al vecino colindante”, afirmó.
Por su parte, el intendente Esteban Allasino sostuvo: “La seguridad es un bien público y exige compromiso de todos. Sería sencillo mirar hacia otro lado o poner excusas, pero los tiempos actuales exigen que todos nos involucremos, que nos pongamos al servicio de los ciudadanos de bien”, señaló. También valoró el impacto de la tecnología en la prevención y dio como ejemplo las camaritas que hoy están funcionando en el lugar del acto conmemorativo.
“Gran parte de la seguridad moderna reside en la incorporación de tecnología. Estamos trabajando junto con el ministerio para generar condiciones que faciliten la tarea operativa en la calle”, sostuvo.
El auxiliar Martín Carrizo es distinguido por el sub comisario Gabriel Romero por su «destacada trayectoria».
La comisaria de Chacras en la memoria
Las relaciones entre la policía, como institución encargada de mantener el orden y proteger a la comunidad y la propia sociedad, siempre ha tenido sus vaivenes según las épocas y las circunstancias que nos han tocado transitar.
Tratemos de imaginarnos en nuestro pueblo a comienzos de la década del 60, cuando el destacamento policial ubicado en calle Italia, se convierte en la comisaría de Chacras. Por ese entonces los departamentos que conforman el Gran Mendoza tenían, aproximadamente, 360.000 habitantes. Sería razonable pensar que Chacras de Coria contaría, seguramente, con menos de 5.000 parroquianos dado que en el 2010 había sólo 12.400.
Como en todo pueblo que se precie la comisaría estaba frente a la Plaza Gerónimo Espejo como así también la parroquia, el Registro Civil y el desaparecido Banco de Mendoza. Pegado a la comisaría había una pequeña dependencia perteneciente a la Municipalidad. Básicamente en ese local se guardaban las herramientas que utilizaba el placero y además tenía un vivero que surtía todas las plantas, flores y semillas destinada a la hermosa Plaza. Pegado a este local había una habitación que se usaba como sede de la Comisión Vecinal y desde donde también se pasaba música por las tardes. Nada de eso existe hoy. La apertura de la calle Mazzolari para conectarse con Panocchia obligó a demoler las viejas edificaciones.
El edificio de la Comisaría tuvo que trasladarse. Funcionó en una especie de obrador, que también albergó a la Escuela Francisco Correas en calle Larrea, del ex barrio Wil-Ri, hoy Casa Grande. Luego pasó a funcionar en una vieja casa familiar sita en calle Italia, pegada a las vías del ferrocarril (donde hoy funciona el Bodegón El Gallego). Y, por último, pasó a la calle Víctor Delhez en casa de la familia Mosquera. Hasta que por fin obtuvo su edificio actual en Viamonte y Larrea.
Chacras por aquél entonces, era un pueblo muy tranquilo, con pocos habitantes y poblado de viñedos. Los vecinos conocían bastante bien a los agentes policiales como también al comisario. No había muchos delitos ni delincuentes. La gente dormía a puertas abiertas, no había rejas y se dejaban las bicicletas en la vía pública sin atadura alguna. Podríamos decir que los agentes del orden no tenían que solucionar demasiados conflictos. La relación entre los vecinos y la policía era fluida y cordial. Incluso hubo una cooperadora policial formada por vecinos que colaboraban económicamente para subsanar algunas necesidades de la Comisaría, como ser la reparación del móvil. Con el tiempo estas cooperadoras desaparecieron.
El “descubrimiento” del pueblo y su calidad de vida implicó un aumento considerable de la población y una urbanización meteórica. A mayor cantidad de habitantes más conflictos y más delitos y, por ende, mayor cantidad de policías. La relación entre la institución policial con la comunidad se fue desdibujando. Sobre todo, durante los gobiernos de factos donde la policía fue mandada a reprimir civiles.
Por suerte, estos últimos años estamos presenciando un renacer de aquellas armónicas y necesarias relaciones. Los últimos comisarios han convocado a la comunidad a integrarse a sus labores y son muchos los vecinos que responden. Algo así sostuvieron los funcionarios en el acto del 67 aniversario./Gabriel Gallar y Adriana Sayavedra.

