Cuando un pueblo elige a sus representantes delega en ellos la tarea de tomar decisiones responsables que beneficien, en lo posible, a cada uno pero, sobre todo, a la comunidad.
Eso es lo que pretendíamos los chacrenses -los verdaderos, los que amamos este lugar- eligiendo a los que nos representarían. Sabíamos que íbamos a colaborar en lo que fuera necesario y disentir y marcar lo que nos perjudicara. Lo que no sabíamos era que íbamos a tener que pelear, denunciar, perseguir sus decisiones que, en muchos casos, nos han perjudicado.
Y ahora, en el colmo, se ha echado mano, entre gallos y medianoche, al espacio público sin consentimiento del pueblo, para “beneficiar” a alguno. Y pongo comillas porque no se beneficia a uno cuando se perjudica a todos.
He escuchado que se dice que la protesta de los que han alzado la voz, criticando esta decisión, es “discriminación”. ¿Perdón? ¿Qué es discriminar? Es: “Dar trato de inferioridad a una persona”; y no es lo que se ha hecho aquí. Lo único que reclamamos es que se cumpla la ley. ¿O es que la ley se puede romper por cualquier motivo?
Ya que son tan “generosos” nuestros funcionarios, háganle a esa persona un lugar en el jardín de su casa, o en la delegación municipal que tiene lugar disponible.
Tal vez me fui por las ramas, pero es que son tantos los reclamos……!
Ojalá que en las próximas elecciones podamos aplicar el “que se vayan todos”, sí, todos los que no nos representaron.
Si es necesario convoquemos a una pueblada o como se diga, para que saquen del espacio público lo que supuestamente será un negocio para uno.
Esperamos las explicaciones fundamentadas y con la ley en la mano, no con las excepciones.
Elvira Gadea

