El 15 de Febrero se rindió la primera instancia del concurso para los cargos jerárquicos de las escuelas de la provincia. Consistía en un examen escrito en el que se introdujo, a último momento y sin respetar la resolución, una modificación que fue solo aplicada a los profesores de secundaria y no a los de primaria.
A los dos meses comienzan las devoluciones y a los profesores que fuimos desaprobados (el40 %) no se nos permitió revisar nuestro examen y lo único que se nos entregó fue un papel con un puntaje sin justificar. Si bien el Estatuto del Docente dice que la nota de un jurado de jerarquía es inapelable no se contradice con el “derecho a la vista” de nuestra producción, más teniendo en cuenta que el Concurso continuaba a los 2 días con los profesores aprobados.
Por nota pedimos al jurado que se nos hiciera la devolución como corresponde a un concursante. Vencido el plazo que establece el Código Administrativo de la Provincia, fuimos convocados y, nuevamente sorpresas: los exámenes no tienen prácticamente rastros de corrección y ninguna en relación al “contenido”. En lugar de entregarnos una grilla con los puntajes y criterios de evaluación utilizados, se nos leyó de un cuaderno las “correcciones” realizadas … Nota de por medio, solicitamos la discriminación y justificación por escrito del puntaje; a lo que el jurado, nuevamente vencidos los plazos administrativos, nos respondió que no lo hará porque no hay ninguna Resolución que así lo establezca.
Este hecho, relatado simple y muy sintéticamente, revela la debilidad de nuestro sistema republicano –por lo menos dentro de la DGE-: “notas inapelables”, “mendigar el respeto de nuestros más básicos derechos”, “desigualdad ante la ley”, “falta de transparencia”, “arbitrariedades en el respeto de los tiempos y la letra de los reglamentos”, etc. etc.
La sola participación en un concurso que exigió tanto sacrificio en tiempo, dinero y hasta salud, demuestra que somos profesores de carrera y vocación, que sabemos que ser desaprobado es una de las reglas del juego … y que la justificación y explicitación de lo corregido, es parte de la Verdadera Evaluación, es muestra de respeto y justicia, es en última instancia Verdadera Democracia.
María Josefina Daract
DNI: 14.594.553

