Los versos de Gonzalo Unamuno
Por alguna razón es martes, otro,
con su cóctel de colores repetidos
con sus éstas otras cinco de la tarde y sigo haciendo nada.
Pienso que tal vez vaya a poder
con mi destierro de su piel imaginario,
la ensoñación donde un día cualquiera me adentro
cuando enrostro una calle con su cara.
Como el instante también del día ése,
en que fueron mis líneas en su búsqueda
para arrastrarla delante de mis ojos.
¿Somos?
¿Qué es esto, lo creado,
esta desesperanza sin dos que nadie espera?
¿Qué me niega inasible en la memoria,
la amarilla autonomía de su pelo?
¿Cómo ir del que siente al que ejecuta
sosteniéndome de pie en lo sentido?
Pudo ser otra, me convenzo, o miércoles.
Pero es martes hoy en que me encallo
sin posible en el bolsillo de mañana
sin haber en el hay de este presente.
Un martes más, otro, dan las cinco y sigo haciendo nada.
No hay ninguna moraleja en esto.
Me pregunto si voy a morir
antes de que suene el teléfono y sea ella,
o jueves, o viernes, o domingo.
Gonzalo Unamuno

