Para el Gobernador, el de mañana es un paro “que enfrenta a la política oficial”.
Llama la atención la poca creatividad de Pérez para descalificar la medida de fuerza contra el modelo K, resuelta por sectores del movimiento sindical, diferenciados de la burocracia.
Lo cierto es que los actuales niveles de pobreza no se corresponden con los índices de crecimiento de estos últimos años.
Y que al 13S y al 8N se suma esta huelga. Que no son otra cosa que expresiones del creciente malestar social frente a una orientación oficial que aunque con pose progresista, cuando no de “izquierda”, ha posibilitado la duplicación de la facturación de los 200 conglomerados empresariales más importantes del país: concentrados y extranjerizados.
Simultáneamente la inseguridad pública sigue enseñoreada y la corrupción, impune y generalizada.
Roberto Vélez

