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Hacer visible lo invisible: cómo PlanBee transforma el error en arte y la diversidad funcional en autonomía laboral

Hacer visible lo invisible: cómo PlanBee transforma el error en arte y la diversidad funcional en autonomía laboral

 

Con una mirada que desafía la lógica de la industria tradicional, esta asociación mendocina capacita a jóvenes adultos con diversidad funcional a través del diseño estratégico. El valor de la trazabilidad humana, la deconstrucción de la meritocracia y una propuesta única y cargada de sentido para regalar en el Día del Padre.

Hay un mito urbano que circula entre los apicultores y los poetas: dice que la abeja, por su estructura anatómica y su aerodinámica, no debería poder volar. Su cuerpo es demasiado pesado y sus alas demasiado pequeñas. Sin embargo, como el insecto desconoce las leyes de la física que lo condenan, vuela igual.

De ese concepto —y de la certeza de que el trabajo siempre es colectivo— nació el nombre de PlanBee, una asociación civil que funciona como un espacio de entrenamiento e inserción laboral para personas con diversidad funcional intelectual (término que la organización utiliza para referirse a la discapacidad).

«El mundo debe ser pensado para ser habitado por todas las personas», repite como un mantra Cecilia De Spirito, diseñadora industrial especializada en gráfica, docente y una de las fundadoras y coordinadoras del espacio. En diálogo profundo, desmenuza la trazabilidad de un proyecto que nació en los márgenes de los sábados y hoy ocupa la rutina diaria de un equipo interdisciplinario y de un grupo de jóvenes que aprenden a mirarse a sí mismos desde sus fortalezas y no desde sus faltas.

El contrasentido de la industria: sumar manos en lugar de restar costos

PlanBee propone una metodología disruptiva que De Spirito denomina diseño estratégico o design thinking. Mientras el mercado empresarial busca optimizar costos reduciendo procesos y automatizando tareas para prescindir de las personas, en esta asociación la lógica es exactamente la inversa.

«Es una mirada totalmente contraria a la industria», explica Cecilia. «Acá pensamos un producto en base a distintas variables y nos preguntamos: ¿A cuántas personas más podemos sumar en este proceso? Es como el cuento del huevito: este lo compró, este lo cocinó, este le puso sal… Si diseñamos una panera, pensamos en que la estructura la haga uno de los chicos, pero que también lleve stickers y etiquetas para que otra persona, que quizás tiene la motricidad fina más complicada, pueda aportar su parte. El diseño estratégico observa los patrones, los analiza y adapta el objeto para que en él intervenga el trabajo de seis o siete personas. Así se mueve la rueda», describe. 

Este enfoque no sólo genera oportunidades de empleo, sino que cambia radicalmente la relación con el error. En PlanBee, las telas que no salen bien en el taller de serigrafía no se tiran: se cortan, se entrelazan y se transforman en «parrillas», unos paños textiles coloridos que se convirtieron en el ADN de la marca.

«Resignificamos el error como algo positivo y eso tiene un mensaje súper importante», reflexiona la diseñadora. «Los chicos que asisten aquí han vivido bajo el estigma de cometer errores de manera constante, simplemente porque en la sociedad en la que vivimos todo está normalizado para que las cosas se hagan de una sola forma: cómo hablan, cómo se mueven, cómo aprendieron en la escuela. Acá les mostramos que si algo no salió de una manera, se hace de otra. No hay un error, hay un proceso distinto», subraya Cecilia. El resultado son piezas únicas, bitácoras textiles donde no hay una parrilla igual a la otra. «Pasan a ser casi una obra de arte», dice con una sonrisa inmensa y bastante orgullo. 

El equipo y el entrenamiento por competencias

El proyecto hoy cuenta con dos poblaciones claras: un grupo consolidado de 5 personas en la etapa de producción y una prueba piloto de 6 jóvenes en el área de entrenamiento. La base de edad va de los 18 a los 35 años, es decir es un equipo conformado por jóvenes adultos.

El entrenamiento, que dura un año, no busca cumplir con programas académicos rígidos, sino desarrollar competencias sociolaborales básicas. «Nos basamos en la formación por competencias: evaluar qué tan capaz sos para resolver algo, qué te cuesta más y en qué te destacás», señala Cecilia. En este trayecto, los chicos incorporan hábitos clave como la puntualidad, la higiene, la presentación, el manejo del teléfono celular y la tolerancia a la frustración.

Aprender a reconocer las limitaciones propias es parte del crecimiento. Cecilia ejemplifica: «Hay uno de los chicos que entiende todas las consignas a la perfección y es súper prolijo, pero por una dificultad en sus manos le cuesta mucho cortar. Entonces, él no corta, pero arma las parrillas combinando colores de forma brillante. Por otro lado, una de las chicas corta espectacular, pero se demora porque duda en dónde poner las cosas. Ahí tenés la pareja perfecta: una corta y el otro arma. Otro de los jóvenes, que está dentro del espectro autista y por su condición necesita la repetición; él troquela los moldes y coloca los broches con una velocidad y precisión fantásticas, una tarea que a cualquiera de nosotros nos hartaría al tercer día».

Para sostener este andamiaje, PlanBee cuenta con un núcleo de coordinación y un equipo de voluntarios:

El núcleo principal: integrado por Mariano Camarda (coordinación general), Sol Fernández (psicóloga de la institución y a cargo del taller sociolaboral) y Cecilia De Spirito (diseño, compras, ventas y difusión).

El equipo interdisciplinario y voluntario: cuenta con Silvi (estudiante de psicología y acompañante terapéutica con experiencia en emprendimientos, definida como una «todoterreno»), Celia (maestra jubilada especializada en educación inclusiva, encargada de la pedagogía en los talleres), Claudia (artista plástica que dicta el taller de experimentación), Agus (en la gestión de redes sociales), Ángeles (comunicación institucional), Gabi (terapista ocupacional que aporta herramientas clave para el grupo de entrenamiento) y Paula (persona sorda que capacita al grupo con talleres de lenguaje de señas). 

Cambiar la lógica: del «ocupar el tiempo» al valor de la autonomía

Uno de los desafíos más complejos que enfrenta el equipo es deconstruir la lógica asistencialista con la que muchas veces se educa a las personas con diversidad funcional.

«Desde nuestro lugar, buscamos que ellos comprendan que lo que hacen tiene un valor de mercado, un sentido y que pueden ganar su dinero», explica De Spirito, agregando que implementaron un sistema de venta directa para que se vean incentivados por la dinámica comercial y se genere autonomía. Y, de a poco, va funcionando. 

Especial Día del Padre: Regalos con trazabilidad de amor

De cara al próximo Día del Padre, que en Argentina se celebra el domingo 21 de junio, el taller de PlanBee está en plena ebullición de producción. La propuesta es clara: crear distintos tipos de regalos que no provengan de la explotación masiva, sino del consumo sostenible y local.

«Cuando ves la trazabilidad de los productos de PlanBee, ves a un montón de gente queriendo hacer bien las cosas, trabajando con amor, con una energía particular y con la intención de mejorar», expresa Cecilia.

-¿Qué opciones ofrece PlanBee para regalarle a papá?

-Sets materos personalizados: mates con frases inspiradoras acompañados por latas yerberas y azucareras con diseño propio y exclusivo. 

-Vasos térmicos de oficina: ideales para los papás que trabajan fuera de casa. Vienen equipados con un estuche de tela (con el sello textil de las parrillas de la asociación) diseñado especialmente para transportar el azúcar, el edulcorante, el café o la cucharita.

-Delantales de cocina: en un trabajo asociativo con talleres de mujeres de la fundación Retaceando Historias, están diseñando delantales únicos para los padres asadores, combinando lona y los detalles textiles identitarios de PlanBee.

Cómo contactarse y por qué sumarse

PlanBee se encuentra en plena etapa de crecimiento. De hecho, la experiencia de la asociación es el caso de estudio de la tesis de maestría en Gestión del Diseño que Cecilia De Spirito está finalizando, cuyo objetivo es crear un modelo de gestión estandarizado y replicable para que este espacio pueda abrirse en Jujuy, en Ushuaia o en cualquier rincón del país.

¿Quiénes pueden contactarse con PlanBee?

  • Familias y personas con diversidad funcional intelectual (mayores de 18 años) que busquen un espacio real de formación técnica, social y laboral.
  • Empresas y organizaciones que quieran iniciar un camino de inclusión laboral genuino. Aquí Sol, la psicóloga, aclara que la inclusión en empresas suele fracasar porque se toma como un acto administrativo y no como un proceso: «Para que funcione debe haber una transformación en la cadena de valor de la empresa, una capacitación previa y una concientización profunda».
  • Particulares, comercios e instituciones interesados en comprar sus productos corporativos o de catálogo, colaborando directamente con la sostenibilidad del proyecto.
  • Voluntarios que deseen aportar conocimientos profesionales a los talleres.

Comprar en PlanBee es, en definitiva, una declaración política sobre qué tipo de economía queremos sostener. Una invitación a dejar de mirar a la diversidad como una «falla» del individuo y empezar a exigirle al mundo que se flexibilice, se estire y haga espacio para que entremos todos.   

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