Gracias a Dios llegué a verlo dos días antes de que partiera. Estuvo muy agradecido e inclusive me pidió que volviera el domingo. Pero no pude llegar.
Me surge entonces la pregunta ¿por qué se van los buenos? Y nos dejan sólo con su recuerdo…
Como el que nos dejó cuando bautizó a sus amigas modelo 1958 “Es lo que hay” que, a pesar de las quejas femeninas, fueron palabras dichas con ese amor que siempre lo hizo resaltar entre todos.
Su estrella está en el aire. De alguna u otra manera siempre está presente entre sus amigos para alumbrarnos.
Con todo cariño
La Harrington

