Doblete de Panchito en el Crepuscular
Por José Félix Suárez, Especial para Correveidile
Francisco Bahamonde, aquel chico de 14 años que Correveidile presentó como una promesa del tenis mendocino en su Edición Nro. 116 de agosto de 2011, hizo realidad con su dedicación, responsabilidad, buen juego, excelente saque y permanente progreso, aquel pronóstico de nuestro periódico que resultó entonces toda una premonición. Porque después de una ascendente campaña que lo llevó entre 2012 y 2013 a competir primero en menores y después en juveniles con todo éxito en el país y el exterior, a integrar como primer singlista el equipo argentino en la Copa Davis Junior, a participar en el Mundial Sub-16, a ser medalla de bronce en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Lima, Perú, a realizar el año pasado una gira de siete semanas por Europa donde hizo posible el sueño de pisar Roland Garros y Wimbledon, y de ser el tenista argentino más joven de conseguir puntos de ATP – Asociación de Tenistas Profesionales– dos unidades al derrotar en el Future de Rosario a Facundo Manzanares por 6-2 y 6-2 y al italiano Giorgio Portaluri por 6-3-, 3-6 y 6-4, Panchito acaba de lograr su primer gran triunfo en este 2014 que se insinúa venturoso y promisorio como los dos anteriores. Su título de campeón en el reciente Crepuscular, el certamen más importante del tenis local que organiza anualmente el Mendoza Tenis Club, es una confirmación de sus virtudes y condiciones que siguen en ascenso.
Gran final
La gran final del Crepuscular fue un duelo entre la velocidad, técnica y variedad de recursos de Bahamonde, quien ocupa el 835 lugar en el ranking de la ATP, y la potencia física del juvenil Karim Mignani quien se encuentra 1595 en el mismo listado internacional. De este modo el deportista de Chacras de Coria se tomó revancha de la derrota que había sufrido en 2011 en los courts del Club Leonardo Muriando con el que considera su rival más difícil en el medio.
El partido pudo jugarse, luego de numerosas postergaciones como consecuencia de las lluvias y el mal tiempo, recién el pasado 9 de abril en las instalaciones del Mendoza Tenis Club ante un interesante marco de público. Se definió en favor de Panchito con un claro y contundente 6-3 y 6-3. Desde un comienzo el juego se dio como se esperaba, con Mignani lanzado a una tenaz ofensiva y Bahamonde mucho más sereno, regulando el ritmo que era lo que más le convenía y sumando puntos a su favor. Cuando en el set inicial consiguió quebrar el saque de Mignani estableció un 3-0 que le dio tranquilidad y le permitió encaminarse a la victoria del primer parcial. En el segundo, Karim salió decidido a emparejar las acciones pero se encontró con un Bahamonde muy firme y seguro, que controló rápidamente la reacción de su adversario. De esa manera estableció nuevamente un definitivo 6-3 que le dio el triunfo y la Copa del Crepuscular.
En su casa y con su gente, ya que se inició tenísticamente en el Mendoza Tenis Club cuando apenas tenía 8 años de edad de la mano de su papá Marcelo, rodeado de su familia, Panchito hizo doblete porque también se quedó con la corona de dobles del Crepuscular. Fue con Rodrigo Scatareggia de pareja, con quien vencieron a Facundo Juárez y Manuel Peña por 6-3 y 6-1 luego de demostrar una neta superioridad. De ese modo no pudo ser más feliz su retorno deportivo a Mendoza tras tantas giras y compromisos en el exterior.
Muy feliz
Pese a los éxitos y su proyección a nivel mundial, Bahamonde con sus 17 años de edad, no ha cambiado para nada, porque conserva la humildad, sencillez, educación y respeto que nuestro periódico reflejó en aquella primera entrevista de agosto de 2011. Mantiene su pasión por el fútbol y su querido San Lorenzo de Almagro; elogia siempre a referentes como Roger Federer, Novak Djokovic, David Nalbandian y Juan Martín del Potro, a los que admira y respeta. Durante el acto de entrega de premios del Crepuscular Panchito dialogó con Correveidile sobre su experiencia en el exterior. “Es muy difícil competir en Europa, porque es un mundo totalmente distinto, lo que sin duda me sirvió de gran experiencia. Además hice realidad un viejo sueño porque llegué a jugar en escenarios del prestigio de Roland Garros y Wimbledon por donde han pasado tantas figuras y estrellas del tenis. Tenía ocho años cuando mi papá me hablaba de esos templos del tenis que ahora pude conocer con la esperanza de regresar cuando inicie mi etapa de tenista profesional que es la meta que me he fijado. Fue una gira de casi dos meses que también me enriqueció como persona. Sinceramente lo disfruté al máximo, resultó una sensación hermosa, con la suerte de que jugué un buen tenis, más allá de los resultados”, opinó.
También se mostró muy feliz por el logro alcanzado en el Crepuscular: “Para mí es un torneo que tiene un significado muy especial porque de niño acompañaba como espectador a mi papá. Cuando tenía entre 8 y 10 años soñaba con jugarlo algún día, por lo que no solo hice realidad ese sueño sino que también tengo la gran satisfacción de haber salido campeón. Karim es el rival más difícil que tengo en Mendoza, pero también hay otros excelentes jugadores como Facundo Jofré y el sanrafaelino Yasin Sama. Cada triunfo es como una caricia, como un beso o un abrazo, mucho más por la presencia de mi familia y de mis amigos a los que extraño tanto. Después del festejo el compromiso es seguir entrenando para estar siempre bien preparado. Ahora viajo a Chile y después me espera un camino muy duro y exigente porque el compromiso es cada vez mayor con adversarios cada vez más complicados y difíciles”.



