San Jorge,
¡no … es no!
consulta popular en uspallata
La distancia entre política y sociedad, no es casual.
Más allá de las situaciones preelectorales en las que aparecen casi todos por todos lados mintiendo, se sucede una continuidad de hechos que contradicen lo esencial del funcionamiento democrático.
No se respeta la voluntad del “soberano”.
Si como nos enseñaron en la escuela, democracia es el gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, no se debiera relativizar la significación de otro concepto estrechamente asociado a aquél. Soberanía popular: el poder está en el pueblo.
De lo contrario, el sistema se transforma en una formalidad válida para votar cada dos años. Sin saber para que. Y sabiendo que el que asume, hará lo que se le venga en ganas.
No solo violando mandatos.
Como ocurrió con el “equipo justicialista de los mendocinos” y aquella mentira que sostenía “no transferiremos la caja ni privatizaremos EMSE”. Pero también, aunque mucho mas cerca, la de Jaque. Que no es solo una. Y las del candidato Néstor K. en relación por lo menos a Mendoza y el federalismo.
Si no también, haciendo lo contrario de lo prometido. Bajo el amparo de aquel vetusto precepto constitucional, “el pueblo no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”. El que se impone cambiar, si se es consecuente con el espíritu de lo que se ha dado en llamar democracia participativa.
La debilidad democrática es aquella brecha a la que nos referimos al comienzo.
Más que magnificar la vocación destituyente de algunos pocos con poder pero sin posibilidades, se impone cumplir con los compromisos. Y escuchar al pueblo.
En este caso al de Uspallata.
Su comunidad no quiere el proyecto mega minero canadiense San Jorge.
Porque visto está, se llevaran todo. No dejarán nada y contaminaran. Afectando el agua en un contexto mundial de escasez y de emergencia hídrica provincial.
La audiencia pública fue contundente. No hay licencia social para el proyecto.
Los representantes del pueblo en los Ejecutivos, en la Legislatura y en el Concejo Deliberante de Las Heras, debieran tomar nota del antecedente y actuar en consecuencia. Hacer lo que el pueblo les indica.
Y si tuvieran dudas al respecto, se impone la convocatoria a una consulta popular a los ciudadanos de Uspallata.
El desafío esta planteado.
El carácter democrático de cada cual, está definido por su actitud frente a la gente.
De otra forma, quedarán en evidencia no solo la vocación no patriótica de nuestros gobernantes, sino también el carácter no democrático de sus gestiones.
Son momentos en los que hay que ponerse de pie.
Urge la más amplia, plural y diversa movilización política y social, contra el saqueo de nuestros recursos naturales por parte de extranjeros asociados a cipayos.
Roberto Vélez
FORJA
Proyecto Sur

