¡Cuchá, cuchá!
Con raíces cuyanas, los Oye PRIMATE florecen con ska y reggae para contagiar la fiesta y resistencia de los pueblos.
Por Sergio Santi
Desde su estudio “La Kucha”, los Oye PRIMATE! arrancan como un colectivo autogestionado que traslada esperanza y fuerza. Dialogamos acerca de sus resistencias culturales.
-¿Qué es lo que más les apasiona de su música?
-Toto: Puedo transmitir lo que siento, sin estar atado a un estilo marcado, puedo desarrollar e investigar distintos ritmos musicales donde encuentro mucha historia y realidades distintas, la variedad creo que lo hace entretenido e interesante.
-Rodrigo: Es muy importante llevar a cabo este proyecto con tantas personas y de una manera autogestionada y saber que podemos ser el nexo entre una frase y el contexto social de los menos escuchados. Es muy difícil investigar y tocar estos ritmos nuestros con los instrumentos de ahora, tratando de hacerlo siempre con el mayor de los respetos.
-¿Qué miradas reflejan con sus ritmos?
-Toto: Mucha esperanza, queremos llegar a cambiar la cabeza sobre los pibes que hoy en día no tienen motivaciones, ni este gobierno les da una mano para salir adelante. Queremos que quienes nos escuchan se respeten entre ellos y respeten a la Pacha como se debe, crear esa conciencia.
-¿Cómo toman esa respuesta de la gente?
-Toto: Nos pone muy felices y nos sorprende la fidelidad que ofrecen. Es emocionante, no buscamos fama ni dinero, solo buscamos transmitir un mensaje.
-Rodrigo: Es motivador y te dan ganas de seguir aunque el camino sea duro. Se genera una amistad y un deber de juntarnos para un futuro mejor.
-¿En que lugar disfrutan más, en un estudio o en el escenario?…
-Rodrigo: El escenario es una etapa que se disfruta más, tratamos siempre de pasarla bien y de que sea una fiesta con conciencia, y la grabación es un excelente momento en que salen ideas y vas definiendo los temas que luego disfrutamos en el escenario
–¿Qué es lo más y lo que menos les gusta del mundo de la música?
-Toto: Como en todo mundo, encontrás mucha gente buena y respetable y muchos chantas… no es muy difícil darte cuenta cuando alguien es un chanta y cuando no, nosotros ya nos hemos topado con varios chantas… pero rescatamos y absorbemos lo que la gente buena contagia.
-Rodrigo: En realidad se están haciendo muchas cosas que van a hacer que esto cambie un poco. Es muy lindo hacer lo que nos gusta y poder vivir de ello como a cualquier persona, el mundo no podría vivir sin música y nunca va a suceder eso. Pero es muy difícil insertarse, ya que no hay lugares para tocar o son los menos; no hay políticas de cultura para la bandas que no quieren tocar en bares muy chicos que no tienen las condiciones ni tampoco alcanzarían a llenar un Independencia, que tampoco seria lugar para eso; las radios de mayor audiencia no te pasan; desde el gobierno se tranzan la guita, se gastan todo el presupuesto en Vendimia sin pensar que un artista tiene que vivir todo el año, entonces entran en juego el clientelismo político del cual no somos partidarios y no vamos a dar el brazo a torcer. Por otro lado se están haciendo muchas cosas que pueden cambiar el rumbo de esto. Una de ellas es la ley de la música que impulsa el M.I.M.M (Movimiento Independiente de Músicos Mendocinos) y la F.I.M.A, el cual apoyamos y que avanza. Estaría muy bueno que la gente apoye esta ley para que los artistas no dependan de una empresa monopólica que las salve o de tener un contacto en el gobierno. Otra muy positiva, sin estar a favor del gobierno, es la nueva ley de medios. Vamos a luchar por estas cosas para poder trabajar con la música.
-¿Qué hay que tener para consolidarse como grupo?
-Toto: Tolerancia, paciencia, comunicación; pero sobre todo entendimiento. Mas allá de lo musical, que es muy importante, va con un equilibrio humano.


