Memoria republicana y cultura política
Alfonsín es Rock: Cuando la democracia busca nuevos lenguajes para seguir sonando
Un libro que propone recuperar la figura de Raúl Alfonsín desde el presente, sin nostalgia ni dogmas, y plantea el desafío de transmitir los valores democráticos a través de nuevos lenguajes y sin fanatismos.
Por Adriana Sayavedra
La democracia también se construye desde la cultura y se transmite a través de los lenguajes de cada época. Con esa convicción, el pasado 16 de diciembre se presentó Alfonsín es Rock: discursos que siguen sonando, el segundo libro de Diego Gareca, subsecretario de Cultura de Mendoza. El encuentro tuvo lugar en Planta Uno Mercado, Godoy Cruz, y reunió a lectores, militantes, referentes culturales y vecinos interesados en reflexionar sobre el presente y el futuro de la vida democrática en la Argentina.

La presentación, que simulaba un estudio de radio, estuvo a cargo del periodista Walter Gazzo.
Alfonsín es Rock: democracia, cultura y militancia crítica en clave contemporánea

La obra propone una relectura de la figura de Raúl Alfonsín, no desde la nostalgia ni el homenaje estático, sino como una referencia viva para pensar el presente. Durante la presentación, Gareca compartió una frase que sintetiza su vínculo personal y político con el ex presidente: “Yo no soy creyente, pero tengo otros amuletos. En el saco siempre tengo un Pugliese y el amuleto de la Democracia es Alfonsín”. La idea del amuleto atraviesa el libro como una metáfora: Alfonsín como guía ética y democrática en tiempos de incertidumbre.
Uno de los ejes centrales del libro es la reflexión sobre la militancia. Gareca plantea la necesidad de recuperar una forma de participación comprometida, pero alejada de los fanatismos y de las lealtades ciegas. En ese sentido, reivindica una militancia más cercana a las ideas que a los personalismos, basada en el pluralismo, el respeto por el disenso y la construcción colectiva. Y algo muy importante en los escenarios actuales: “El alfonsinismo -sostiene sostiene el funcionario escritor- proponía una militancia antagónica al fanatismo, una forma de hacer política que entendía el conflicto como parte de la democracia, pero sin renunciar al diálogo ni a los consensos básicos”.
El libro se inscribe así en una discusión contemporánea sobre el sentido de la política y la democracia. Frente a la desconfianza social y la simplificación de los discursos, la obra reivindica la política como espacio de diálogo, conflicto democrático y búsqueda de consensos básicos
Otro de los temas centrales es el desafío generacional. Gareca reconoce que explicar la democracia a quienes nacieron después del año 2000 implica revisar lenguajes, formatos y modos de comunicación. “Hay que contarles que costó mucho llegar hasta acá”, señaló durante el encuentro, subrayando que los derechos y libertades actuales son el resultado de procesos históricos y luchas colectivas.
Y es en esa búsqueda comunicacional que aparece la metáfora del rock y de la música como puente cultural: la democracia como una canción colectiva que se sigue tocando, donde cada generación aporta su propio ritmo y su propia voz. Los discursos de Alfonsín suenan así como letras que siguen sonando, capaces de ser reinterpretadas desde el presente sin perder su potencia original. En ese cruce entre política y cultura, el libro se propone como una especie de “amuleto democrático”, un objeto para tener cerca y volver a consultar en tiempos de incertidumbre. “Pretendo que los jóvenes lo lleven en sus mochilas”, explicó el autor, por eso el formato del libro similar a un cd. Al final del ejemplar, se puede acceder a través de un código QR a los discursos de Alfónsín, aquellos que nos tocaron el alma a la gran mayoría de los argentinos – más allá de las diferencias partidarias- durante la recuperación y reconstrucción de la democracia en los primeros años de los 80.
Lejos de los homenajes estáticos, Alfonsín es Rock invita a volver a pensar la política como un espacio de discusión profunda y responsable. A discutir, revisar y actualizar una tradición democrática que sigue necesitando nuevas palabras, nuevos lenguajes y una militancia comprometida, crítica y profundamente humana.

