La maravilla del té rooibos
Originado en un arbusto sudafricano llamado aspalathus linearis, el te rooibos es uno de los más elegidos por su sabor y por sus benéficas propiedades para el organismo – y atención: recomendado para adelgazar-.
Según estudios científicos, los beneficios para la salud que ofrece este té son numerosos. Y es que desde los años ’60 se viene analizando la compleja mezcla de principios activos que esta bendita planta presenta. Al parecer, la planta de rooibos es la única fuente conocida de aspalathin, un potente antioxidante que podría desempeñar un importante papel en la lucha contra varias enfermedades.
¿Para qué sirve el té rooibos?
Muchas son sus propiedades: desde beneficiar la piel, hasta aliviar la diabetes -al regular los niveles hormonales disminuye los niveles de azúcar en la sangre-, además de una larga lista de utilidades. Por ejemplo: se puede utilizar en casos de trastornos digestivos e intestinales, debido a sus propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas. Por su alto contenido en magnesio, fluor y calcio, es especial para mantener fuertes y sanos huesos y dientes. También su alto contenido de flavonoides, quercitina, vitamina C y otros antioxidantes hacen que el té rooibos sea un excelente aliado contra el envejecimiento y su consiguiente deterioro.
Precisamente por este poder antioxidante, este maravilloso té también es muuuuy efectivo para aliviar afecciones de la piel como eczemas, alergias y otras irritaciones.También es una buena manera de incorporar hierro, potasio, calcio, zinc y magnesio al cuerpo, para fortalecerlo, equilibrar el sistema nervioso y aumentar el rendimiento mental. A su vez previene el insomnio, fatiga y debilidad muscular.
Y atención, atención: al ser diurético suave, el té rooibos nivela el sodio y el potasio del organismo, propiedad que ayuda a prevenir y eliminar la retención de líquidos. Ayuda a adelgazar, fundamental en las personas con riesgo cardíaco por sobrepeso u obesidad. Como si esto fuera poco, debido a que activa las enzimas AMPK, el té rooibos posee propiedades hepatoprotectoras que ayudan a tratar el síndrome metabólico y el hígado graso. Es antihistamíco por su aporte de antioxidantes y fitoquímicos. Se ha comprobado que inhibe la producción de cortisol -hormona causante del estrés- por lo que ayuda a combatir la ansiedad y prevenir la hipertensión, en este caso por su contenido de quercetina, un antioxidante potente.
Finalmente, para aquellos que buscan combatir la acidez de su organismo, también se lo suele usar a menudo en dietas alcalinas.

Té Deep África: Base de Rooibos –Sudáfrica-, naturalmente descafeinado. Esta mezcla integra todos ingredientes del continente africano: láminas de coco, trocitos de cacao, vainilla de Madagascar y para terminar endulzado: cubitos de crema de caramelo. También es muy útil en afecciones digestivas.

