Lila era una persona que aprendes a querer porque era todo bondad.
Un día nos abrió las puertas de su casa, era nuestrao lugar de encuentro se formó un grupo donde practicamos yoga, donde se armaba unamateada, o un té tómbola.
Y allí estaba Lila siempre dispuesta a recibirnos con su sonrisa franca, sincera, cordial. Era genial.
Lila, se que donde estás –porque siempre vas a estar en nuestro recuerdo, en nuestro corazón, todo el grupo te extrañamos y también todos aquellos que conocieron de tu amor incondicional.
Tu amiga Marina
LILA
Hoy, al irte,
una tristeza gris se instala entre nosotras.
Te vamos a extrañar amiga y compañera,
¡nos dejas tantas cosas!
Nos dejas tu sonrisa amable y permanente,
Ese señorial encanto que viene de otro tiempo,
el trato afable
y la tranquilidad de tu mirada.
Lila, te agradecemos el jardín siempre florido,
El agua caliente para el mate,
cada rincón brillante y perfumado.
Cosas aparentemente simples,
que componen los momentos gratos de la vida.
De todos modos, somos felices
Por que te llegó el momento del descanso
y podrás repartir tu sonrisa de otra forma,
con la misma intensidad de la entrega.
Las chicas de yoga de la Comunidad de Santa Elena

