
El Cato Eduardo Norberto Aguilar es un ser tan querible como amigable que de grande encontró su lugar en la vida y en el mundo cuando sintió en la piel y en el alma la paz y el encanto, la belleza y el romanticismo, el eterno verde y el diario sol de ese Chacras de Coria que le robó el corazón, donde reside desde mediados de los 90 rodeado del inmenso amor de su hermosa familia: su esposa Marisa y sus hijos Rodrigo Eduardo (34) y Mariana (32). Marianita es su siempre pequeña, tierna, dulce y amada “Gordita”, – como la nombra cariñosamente en la intimidad de su hogar – que nació con una incapacidad mental por lo que en su cuerpo grande piensa y actúa como una indefensa criatura de apenas 4 años de edad. Además, como cuenta con su amor de padre, es la luz de sus ojos a la que cuida y protege con su ejemplo de buen padre y mejor amigo.

Se trata realmente de un singular personaje, tan expresivo como espontáneo, muy conversador, original y divertido, que a los 64 años (28-08-45) provoca admiración y asombro cuando cuenta sus renovados proyectos, sueños e inquietudes, sus permanentes ganas de hacer, con ese espíritu creativo que descubrió allá por los 57 años cuando terminó de edificar su confortable casa-parque en Viamonte al 4.400, entre la llamada esquina de la Virgen – Pueyrredón y Viamonte –y la esquina de la Piedra Pintada –Viamonte y Prolongación Medrano, donde recibe al periodista de Correveidile, donde cuenta agradecido: “Chacras para mi es único, porque Chacras es mágico. Por sus calles, sus árboles, su clima, su naturaleza, su geografía. Es especial para vivir, como especial también es su gente, con sus hábitos y costumbres, sus raíces y tradiciones, su apego al pasado, su temor al modernismo, al paso de las bicicletas y no a las modernas 4 x 4 que ahora recorren sus calles. Nunca me voy a poder olvidar de mi Las Heras tan querido, donde nací y crecí, donde pasé mi infancia y mi adolescencia, pero ahora me siento muy orgulloso del lugar que ocupo. Por eso creo que soy un chacrense lasherino”.
Martín Fierro
Eduardo narra que en su primera juventud allá por 1967, cuando conoció por

primera vez el interés por las letras y lo intelectual, participó como productor periodístico de aquel programa que marcó una época en Canal 7 de Mendoza – Informado – que dirigía Ambrosio García Lao y que reunía a promesas que luego fueron excelentes profesionales como Marcelo Romanello, Rafael Morán, Norma Sibila, Raúl Cairol, entre otros. Ciclo que ese mismo año fuera galardonado con el primer Martín Fierro a un noticiero del interior del país.
Del mismo modo valora otras distinciones recibidas con posterioridad, en una etapa de pleno crecimiento actual como actor de cine y teatro. Así por ejemplo el premio Escenario, otorgado por Diario UNO, por su actuación en “30 Chicas, Bonitas 30”, dirigido por Darío Anis y el otorgamiento de un Oscar por su papel protagónico en “Alicia se muere otra vez”, filmado en la montaña de Mendoza, bajo la dirección de Andrés LLugany, premiado como el mejor corto cinematográfico en la sección Mirada Interior del XXI Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 2006, considerado como el más importante de Latinoamérica y uno de los mejores del mundo por su condición de categoría “A”.
Gran Ejemplo
Esa vena artística que apareció cuando en 1995 se radicó en Chacras, con su permanente deseo de aprender, hacer cosas y trasmitir sus experiencias, han convertido a Eduardo Norberto Aguilar en un gran ejemplo a seguir, como que a los 64 años se siente en plenitud y lo demuestra con creces. Así es que forma parte el Coro CE-JU-PEN – Coro del Centro de Jubilados y Pensionados de la UNCuyo – donde actúa las zarzuelas e integra los programas CEPLIN – Centro Para la Lectura Infantil de Mendoza – y POLEMEN – Programa de la Lectura de Mendoza – ambos dependientes de la Dirección General de Escuelas, por lo que recorre como narrador de cuentos, algunos de su propia autoría, distintas escuelas, hospitales, bibliotecas y hogares de ancianos. Se luce además en el grupo Los Abuelos Narradores y en 2008 se incorporó al elenco de teatro Viejos son los Trapos, donde se relacionó con Darío Anis para actuar también en otros grupos como El Espejo, Las Sillas y Lluvia de Cenizas.
El cine lo encuentra en pleno crecimiento profesional luego de haber actuado en Dualidad, donde interpreta a un comisario, junto a Mirko Ruggiero (regresó al país tras 12 años en México), Alicia Groisman y Pablo Ortíz. Y más recientemente en Dumas 2010, que lleva un año y medio de filmación, co-producción argentino-chilena, donde su papel es el de un conocido político, a la par de Juan Palomino, Julieta Dora, Guillermo García, Daniel Quiroga e Ibis Lucetti de Cépparo, entre otros calificados artistas.

