Nuestro joven vecino Rosendo Sobrino puso un pie en Europa y sigue creciendo en el sueño de crecer futbolísticamente en su carrera. Un sueño cumplido
Por Amadeo Inzirillo
Cuando arrancó siendo un gurrumín, quizás Rosendo no hubiese imaginado estar en Europa por el fútbol. Criado en Chacras de Coria, el Pipi pasó una infancia y adolescencia trajinando nuestras calles: «Mi vida fue ahí, muchos años, la plaza, cada rincón, el club, todo fue hermoso».
Su amor por la pelota se inició a los siete años en el club Víctor Hugo, de Perdriel. Fue allí mismo que nació el sobrenombre Pipi, ya que a todos les costaba el Rosendo. Luego siguieron el Club Banco Mendoza, Luján Sport Club.
Las inferiores del fútbol mendocino y del argentino lo prepararon para el gran desafío de su vida: el salto para jugar en el Viejo Continente. Llegó a España, a Terraza, a través de Experiencia Moncada. Antes, sus inicios en Andes Talleres; en el FADEP, el club de Sebastián Torrico, en Maipú; River Plate, Quilmes y Gimnasia de La Plata forman parte de su recorrido en formativas.
Su llegada es a la categoría 2da REF de España mientras aguarda el papeleo correspondiente para quedar habilitado y poder saltar al campo de juego: «Espero ya quedar antes de fin de año en condiciones de poder empezar a demostrar».
El club es una vidriera y es lo que busca el Pipi: jugar, mostrarse y estar en condiciones de iniciar un recorrido: «Hay muchos casos de jugadores que arrancaron así y hacia eso voy como jugador de fútbol».
Claro que Rosendo sueña en grande. Dado el primer paso, ya piensa en una proyección a largo plazo: «Vengo con la ilusión de seguir aprendiendo y mejorando como jugador y como persona. Y tratar de llegar a lo más alto del fútbol de élite», cerró.


