Alquilar una vivienda en Mendoza: lo que hoy hay que saber
Por la Dra. Alejandra Manchinelli
Alquilar una vivienda es una de las decisiones más importantes para muchas familias. Sin embargo, en los últimos años las reglas cambiaron varias veces y eso generó muchas dudas tanto para propietarios como para inquilinos.
Actualmente, en Argentina ya no rige la antigua Ley de Alquileres tal como la conocíamos. A fines de 2023 fue derogada y hoy los contratos se celebran con mayor libertad entre las partes.
¿Qué significa esto?
Que propietario e inquilino pueden acordar libremente aspectos esenciales del contrato, como la duración, la forma en que se actualizará el precio del alquiler, la moneda de pago y otras condiciones, siempre que exista consentimiento entre ambas partes.
Esto no quiere decir que “vale todo”. El Código Civil y Comercial de la Nación continúa protegiendo los derechos de ambas partes y exige que los contratos sean celebrados de buena fe, respetando lo pactado.
Uno de los puntos que más consultas genera es el aumento del alquiler. Antes existía una fórmula legal que establecía cómo y cuándo debía actualizarse el precio. Hoy esa actualización puede pactarse libremente: puede ser mensual, trimestral, cuatrimestral o semestral, utilizando el índice que las partes acuerden.
Por eso es fundamental leer detenidamente el contrato antes de firmarlo. Muchas veces, por la necesidad de conseguir una vivienda, se pasa por alto la forma en que se actualizará el alquiler y luego aparecen las sorpresas.
Otro aspecto importante son las garantías. También existe mayor flexibilidad para acordar qué garantía aceptará el propietario: puede tratarse de un garante con recibo de sueldo, una propiedad, un seguro de caución u otra modalidad que ambas partes consideren suficiente.
En Mendoza, como en el resto del país, la realidad del mercado inmobiliario ha cambiado. Hoy existe una mayor oferta de viviendas en alquiler que durante los últimos años de vigencia de la antigua ley, aunque los valores continúan siendo elevados para muchas familias debido al contexto económico.
Mi consejo como abogada es simple: antes de firmar un contrato, léalo completo. No tenga miedo de preguntar aquello que no entiende y, si es posible, consulte con un profesional. Un contrato de alquiler regula una parte importante de nuestra vida cotidiana y comprenderlo evita muchos conflictos futuros.
El Derecho no debería ser un conjunto de palabras difíciles. Su verdadera función es brindar seguridad a las personas y ayudarlas a conocer sus derechos y obligaciones para que puedan tomar mejores decisiones.


