Muestra fotográfica. Búsqueda. Crónica de los caminos
Nuestra vecina, Sara Gutiérrez, presentó su compilado de fotos que muestran y guardan para la memoria el devenir de los juicios a represores en nuestra provincia.
Primero se exhibió en la Sala Pablo Sachero, del Ministerio de Cultura de Mendoza. Luego en Equita de San Rafael. Para el futuro se prevé que la exposición itirerará por escuelas de la provincia, según invitación de la Dirección General de Escuelas.
Por Laura Hart
Madrina de la muestra
Este es un tiempo de juicios y castigos. Cada uno con su historia y todos al mismo tiempo reclaman el derecho de saber, de poder despedir sus muertos y de que se haga justicia. Los tiempos de la dictadura quedaron atrás pero las consecuencias y los hechos conforman un camino que tiene ya mucho recorrido, pero que aún falta bastante por andar y para muchos no tiene fin. La historia sigue, y continuará en el futuro, dejando a su paso profundas marcas, sobre todo, en aquellos que la protagonizan.
Búsqueda. Crónica de los caminos, es parte de ese recorrido; es testigo y testimonio de los juicios a represores en Mendoza.
Sara Gutiérrez atestigua su historia y la de los otros y otras, capturando las imágenes que nos enmudecen, nos sobrecogen en una profunda congoja y admiración por el tremendo coraje frente a los emotivos momentos durante los juicios.
Su trabajo, ahora forma parte de esta historia, es un documento que contiene el patrimonio tangible -fotografías únicas- e intangible -la memoria-. Es un testimonio para aquellos que protagonizaron los hechos y para aquellos que miran consternados o indiferentes desde la vereda de enfrente, para todos y todas, estas imágenes de Sara son la historia que nos atañe.
Sonnia De Monte nos conduce por entre las imágenes de Sara con ideas propias, con identidad, dejando constancia de los protagonistas, los lugares y los sucesos con una poética que le es propia y le valió el reconocimiento a su talento como escritora en nuestro medio.
Luis Vázquez, excelente fotógrafo, director de la Escuela de Fotografía de Mendoza es el curador de la muestra. El contribuyó no sólo en la producción y montaje de la muestra sino que tomó la posta de Sara y registró la inauguración en la que estuvieron presentes algunos de los protagonistas que asistieron a ver sus propias figuras retratadas.
La exposición está constituida por 230 fotografías distribuidas en paneles. Cada panel es un momento acontecido durante los juicios en las salas, los testimonios, las búsquedas de restos, las manifestaciones en las calles y los rostros, gestos y actitudes.
Sara, en su crónica, tiene la mirada atenta a situaciones fortuitas cargadas de significados. La rapidez para capturar imágenes elocuentes y espontaneas no impidió la buena composición, aunque, en estos casos, la perfección de la técnica fotográfica pasa a un segundo plano prevaleciendo la toma instantánea de la fotografía documental. Los ángulos de visión de Sara al momento de disparar su cámara, son los mismos de cualquiera que esté presente en el momento, ella no se aleja para la toma, ni busca ángulos estratégicos, ella está en medio y dispara su cámara. Por esto, el espectador frente a las fotografías puede verse incluido en el acontecimiento, sentirse en alguna medida, presente.
En síntesis, se trata de una conjunción de imágenes y textos que reúne lo artístico y lo documental abordando una temática desgarrante tomada desde la más cruda realidad.
DESTACADO
“Esta muestra hace un recorte en tu/mi historia para ver los caminos de la resistencia y lucha de muchas familias que tuvieron/tuvimos que salir a buscar justicia por tu/nuestros familiares detenidos y detenidas desaparecidas dentro del marco del terrorismo de Estado. Nos muestra como la perseverancia, lucidez y lucha, a pesar de los tiempos tienen su cosecha. Porque si algo aprendiste/ aprendimos es que ¨ La única lucha que se pierde es la que se abandona¨, sostiene enfática Sara.
Visita guiada por las mentes de Gómez y Lacerna
Un mundo de detalles y de recovecos fue el evento que trajo nuevamente a la provincia a Horacio Gómez, con su segundo disco solista “CinematoGraphique”. El ex Alcohol Etílico y Enanitos Verdes, quien se define como “un retratista musical de lo urbano”, ofreció el 20 de marzo en el Independencia un paseo por infinitos lugares. Leandro Lacerna en el inicio, y en todo su esplendor. El prolífico joven mendocino, acompañado para la ocasión por músicos locales, presentó su disco “11 11 11”; denominación apocalíptica y, detrás, la sensibilidad, el rock, la experimentación, la empatía y el talento de los intérpretes funcionaron como una digna antesala a lo que vendría. Para destacar: las proyecciones de Juampa Camarda, que supieron acompañar e interpretar con absoluto equilibrio el espíritu de lo que sonaba. Luego, el despliegue de Gómez al piano y su troupe. Se inundó el teatro de Tango, Jazz y Rock… música urbana -claro, como estaba anticipado- de la mano de Irene Cadario en Violín, Mariano Gamba en Saxos y Ewi, Ruben Slonimsky en Bandoneón, Orlando Artusso en Guitarras, Diego Wainer en Contrabajo y Tomas Babjaczuk en Batería. Virtuosismo, pasión y generosidad. Generosidad no sólo para guiarnos en un interminable tour por las ciudades y la subjetividad, sino también para albergar en escena a varios de los artistas que son nuestro orgullo. Así fue que los mendocinos pudimos disfrutar una vez más de Elbi Olalla, Victoria Di Raimondo, Patricia Cangemi, Fernando Barrientos, María Soledad Contreras y Tiffy Crawford. Dos horas y media de música, de amigos, de estilos, de viajes, de ideas, de motivos y de gratitud. Dos horas y media. Demasiado, se podría decir… pero lo simple no tiene por qué gustarle siempre a todo el mundo.

